Y no se dejen engañar por las fotos, cuando digo que las prefiero mayorcitas me estoy refiriendo mas que todo a su forma de ser, de pensar y de ver la vida; por supuesto si tienen un cuerpo espectacular eso no esta de más jeje.
La mayoría de las mujeres cuando pasan los 30 años tienen cierta estabilidad en muchos ámbitos, ya saben lo que quieren, tienen un propósito y lo que considero más importante, tienen prioridades diferentes a la de una “mujer” que todavía anda en los veintitantos años y que, muy probablemente, todavía esta pensando en rumbas, o cual es “el ultimo grito de la moda”, aunque por supuesto, a todo el mundo le gusta divertirse y lucir bien, pero eso realmente no es lo que debería ser prioritario en una persona; claro, también está el “detalle” de que muchas mujeres a esa edad ya tienen una vida sentimental establecida por un noviazgo de años y en muchos casos, inclusive, tienen familia.
Es evidente que todos los seres humanos vamos “quemando” etapas, y cuando se llega a cierta edad (aunque no siempre se establece esa relación) se alcanza cierto nivel de madurez y se establecen otras prioridades, se debe tener, a partir de cierta etapa de la vida la suficiente madurez para enfrentar la vida desde otro punto de vista y de otra manera, esta madurez es la que definitivamente “me atrapa” y “me envuelve” de una mujer.
Debo comentar, como experiencia personal, que las pocas relaciones sentimentales que he tenido en mi vida han sido con mujeres mayores que yo, basta que una mujer me diga que tiene poco más de 30 años (cuando lo dicen, por que siempre esta el problemilla de decir la edad) para que me interese por ella, por que si bien no creo en “el amor a primera vista” si considero que de primera impresión siempre hay algo que nos llama la atención de la persona a la que estamos conociendo y nos interesamos por descubrirlo, y cuando me presentan a una mujer y sé que tiene más de 30 años definitivamente ése es el motivo que me llama la atención, y esa atención se centra en querer conocerla realmente y saber de ella, como ya lo comente antes, conocer su forma de ser, de pensar, de ver la vida, de conocer sus prioridades y sus experiencias y vivencias que la han hecho madurar, obviamente sin importar la edad que tenga, pero hasta ahora todas las mujeres que he conocido y que me han “cautivado” han sido mayores que yo.
Evidentemente todos los seres humanos somos diferentes unos de otros pero, generalizando, el comportamiento, la madurez y la forma de ser de una treintañera es excitantemente llamativo y muy superior al de una veinteañera (aún me queda mucho por vivir, quien sabe si más adelante conozca a una chica contemporánea conmigo que me muestre lo que he descubierto con las “maduritas” y me termine cautivando), por eso, por lo menos en lo que a mi respecta (y hasta ahora) definitivamente las mujeres son como el vino... Brindemos por eso!!!
Las prefiero mayorcitas; ¿las mujeres son como el vino?
Del Beso al Sexo ¿hay mucho trecho?
Recuerdo que un amigo solía decir “El Beso es la cuota inicial del Sexo”, pero después de ésa inicial ¿cuantas “cuotas” hay que pagar?, hay muchos (o debería decir muchas) que de manera inmadura (en mi personalísima opinión) establecen tiempos mínimos para iniciar vida sexual con su pareja (e inclusive hasta para dar el primer beso), pareciera que el acto sexual fuera una “obligación” y que a partir de cierto momento es que “llega” el momento adecuado por que ya pasó “X” cantidad de tiempo y ya “me ha demostrado ciertas cosas”.Ahora bien, considero que el Beso es una de las manifestaciones más tiernas de demostrar sentimientos y emociones, ya sea cariño, pasión, amor etc. Y obviamente es parte fundamental, y además, es el primer acercamiento íntimo hacia nuestra pareja por lo que obviamente queda muy difícil imaginar “Sexo sin Besos”. Respondiendo a la pregunta planteadaal principio del texo, yo diría que junto con el beso, las caricias, los abrazos, la intensidad de sensaciones, activar el sentido del gusto, el tacto y el olfato contribuyen a que el beso sea tan efectivo y estimulante como el acto sexual en si mismo, así que no habría que “pagar cuotas” después del beso, eso en el caso de que te identifiques con eso de “el Beso es la cuota inicial del sexo”.
Muchos por allí piensan que “Del dicho al hecho, hay mucho trecho”, para responder a la pregunta planteada en el titulo yo diría “Del Beso al Sexo no debería haber mucho trecho”, por supuesto, si se está conciente con madurez y responsabilidad de lo que se está haciendo y de lo que todo ello implica.
La sinceridad: Virtud o Defecto?

Y es que ¿cuantas veces un hijo ha escuchado de sus padres toda esa “labia” sobre decir la verdad, ser sincero y honesto y luego cuando se encuentran, por ejemplo, a unas malas calificaciones vienen los castigos y los reclamos? ¿Quién no ha vivido en su época de estudiante, especialmente en el bachillerato, esa situación? O ¿cuantas veces un novio ha escuchado de su pareja la misma “labia” de decir siempre la verdad y al hacer caso en una situación que no le guste a su pareja salen con las “tablas por la cabeza”? ¿Cuántas situaciones conflictivas se han podido evitar si uno dice una “mentirita blanca”?
En una sociedad tan corrompida donde los valores morales y éticos ya están perdidos realmente, a mi entender, la sinceridad es más una virtud por el hecho de que muy pocas personas tienen esa cualidad, pero resulta un defecto al ver las consecuencias; lamentablemente yo soy muy sincero (aunque sea difícil de creer) y digo lamentablemente por que si no lo fuera seguramente me hubiera evitado una que otra “situación incómoda”, a lo mejor si la persona que está recibiendo ése “ataque de sinceridad” supiera valorar ése acto, la cosa fuera distinta, pero el problema está en que todo el mundo pide sinceridad, y cuando le dan sinceridad, entonces no la saben asimilar...
“Lo siento, lo pienso, lo escribo…”
“Lo siento, lo pienso, lo escribo…” nace gracias a ésa necesidad de expresar, comentar y compartir lo que muchas veces sentimos y pensamos pero no siempre expresamos, comentamos o compartimos. Ahora bien, quizás se pregunten quién es el creador de éste blog? Jonathan Reyes es un joven que nació en Caracas el 24 de Diciembre de 1980, viví mi niñez, adolescencia y los primeros años de mi juventud en Barranquilla, Colombia, regresé a la ciudad que me vio nacer a los 21 años y lo cosmopolita de una ciudad como Caracas me ha enseñado y he aprendido muchas cosas que me gustaría expresar y compartir con todos, obviamente en la vida constantemente estamos aprendiendo y, en buena medida, a través de éste blog también me gustaría aprender.
Así pues, bienvenidos a éste pequeño espacio de donde espero podamos expresarnos, comentar, compartir, debatir y aprender sobre sentimientos, pensamientos, vivencias y muchas otras cosas.







